Vida cotidiana

 

Se puede decir que la vida diaria de los corralejanos  estaba dedicada a las labores agrícolas, ganadería y domésticas.
Las labores agrícolas principalmente eran las propias del cereal y las de la producción de patatas de siembra. En cuanto a la ganadería era lechera y de carne.

 

Labores agrícolas

Como bien se sabe las labores cerealistas son estacionales y consisten en la preparación del campo arando, para luego sembrar y en verano cosechar. Estas labores, en Corralejo son desempeñadas por los hombres, lejos quedan los tiempos en que toda la familia era partícipe de estas labores. Recordar el tremendo trabajo de tener que arar, segar, trillar utilizando animales como tracción y luego dar vueltas a la manivela de la veldadora, aunque los hermanos Díez  ya la tenían eléctrica. Con la mecanización del campo desaparece todo el sistema de laboreo anterior. El primer tractor fue el de la familia Gutiérrez, era un Zetor de color rojo fabricado en la antigua Checoslovaquia, poco a poco se fueron adquiriendo otros generalmente los John Deere, que buen resultado dieron los 21, Ebro Fiat y Fendt. Con los tractores llegan los primeros arados de varias rejas, se mecanizan las sembradoras y aparecen las cosechadoras, autentica revolución agrícola, dejaban el grano muy limpio ahorrándose el tener que veldar. Las primeras cosechadoras que llegaron a Corralejo eran las Iasa, destacaban por su color rojo brillante, no tenían cabina y el maquinista se protegía del sol con un simple toldo sobre su cabeza, el peine tenía alrededor de tres metros de longitud (todo un ahorro de trabajo). Se puede decir que la mayoría del cereal era llevado a los silos de Villadiego o de Aguilar de Campoo. Finalmente el que tiene ganadería hace “alpacas”, tanto de paja despues de cosechar como de hierba tras la siega de los prados y las eras, para el ganado.
La labor patatera es más laboriosa y aún hoy en día  participa toda la familia. Comienza con la preparación del terreno, luego en el patatero, de tertulia y en familia, se pican las patatas para la siembra, esta se realiza mecánicamente. A lo largo del desarrollo de la planta se arrancaban a mano los perales que nacían en los surcos, esta labor actualmente no se hace. El siguiente proceso consistía en seleccionar las plantas por su variedad arrancando aquellas que no pertenecen a la misma y que viene determinada en la tablilla que se coloca en la finca, este trabajo es desempeñado por los trabajadores de la cooperativa. Las siguientes fases se corresponden con el sulfatado y riego. El proceso de recogida de la patata se inicia con el “quemado” de la planta químicamente para mejorar el desarrollo de la patata. Después de un tiempo se extraen del surco con la sacadora haciéndolas aflorar a la superficie de la tierra donde son recogidas por las familias y obreros contratados, últimamente se están viendo cosechadoras de patatas gigantescas donde los seleccionadores tienen cabida con comodidad siempre y cuando el terreno sea más o menos llano, luego se procede a su almacenamiento en el patatero donde pasaran a ser seleccionadas por calibre y ensacadas para su envío a la cooperativa o para vender a los almacenistas.
La cooperativa más importante es la Santa Isabel, de renombre la SEYCO y de almacenistas Hermanos Gutiérrez del Val.
        Antiguamente se llevaban en carros tirados por bueyes a la estación de Camesa.
Por cierto la rentabilidad de los tractores se mide en horas de trabajo, la producción de cereal por fanegas y la de patatas por vagones.

 

De la ganadería

 Decir que siempre fue muy esclava tanto por la exigencia del ordeño diario como por el pastoreo y la limpieza de las estabulaciones. Todas las familias tenían ganado vacuno, podía haber una oscilación entre cinco reses de uno a cerca de noventa de otro. A    Antiguamente el pueblo contrataba a un vaquero que era el encargado de llevar el ganado a pastar, hubo un tiempo en el que está labor vino siendo desarrollada por las familias propietarias correspondiendo más o menos días de pastoreo según el número de cabezas en propiedad. Con el vallado de los terrenos de pasto se extingue la labor de pastoreo. Al día de hoy la explotación ganadera es en su totalidad para carne. La verdad es que en Corralejo siempre hubo ganado muy selecto, razas como la pardo alpina (muy apreciada para la fabricación de quesos por la riqueza de su leche dado que el pasto, en su mayoría, es seco) y la limousin para carne. Nombres ilustres de reses ilustran este palmarés... Sevillana, Mora, Capitán, Chato, Eduardo, Butragueño, etc.
Toda la leche producida en Corralejo era recogida por Granja La Luz, fábrica de quesos, de Herrera de Pisuerga salvo alguna incursión que tuvo la lactaría Campín. Hoy en día solo los hermanos García Hidalgo y familia tienen ganadería exclusivamente para carne.
Se me olvidaba mencionar los perros. Imprescindibles para controlar el ganado y cuidar el pueblo. Perros famosos fueron Moro, Tacher, Tarzán, Tigre, Cuqui, Sultán, Raposillo.

 

Del tiempo libre

Corralejo contó en su día con Teleclub instalado en la escuela del pueblo, lugar de reunión de todos los vecinos y del Concejo, donde, gracias a la iniciativa del alcalde D. Jesús, disfrutaban de una biblioteca interesante, proyector de cine y de diapositivas (existe una colección de diapositivas de historia del Arte).
Con el trajín diario las actividades de tiempo libre siempre fueron muy limitadas, siempre hay algo que hacer, me comentan que se jugaba a la tuta en la calle Real, que era un placer hacer bailar las churumbelas en el hielo. Si que he conocido la bolera de pasabolo tablón que se hizo a la altura de la casa del vaquero. El tablón fue hecho a azuela por Félix y la primera bola por Jesús con la misma herramienta. Fue un autentico resurgir del pasabolo, se organizaban campeonatos importantes por todos sitios y prosperaban las boleras por doquier. Se hacían boleras en Santa Cruz del Tozo, Arcellares, Basconcillos del Tozo, Quintanas de Valdelucio (por cierto usaban una pila románica para mojar las bolas) Respenda de Aguilar. etc. todo un boom. Las bolas con las que se jugaba en Corralejo eran conseguidas en Santander, las que retiraban el equipo federado de la Ferretería Montañesa,  y los bolos se compraban en Ampuero (Cantabria) en casa del campeón de España.
La bolera era muy chula, el tablón estaba orientado de oeste (tiro) al este (viga) y era corto. Se jugaba a lo tradicional, es decir, en vez de por distancia recorrida por el bolo, por la puntuación dada a vuelo, salte y viga. Vuelo cuando salta volando por encima de la viga, salte cuando pega en el suelo y salta la viga, y la última cuando el bolo queda pegando a la misma.
Viga: Tablón transversal que se pone al final de la bolera.En el último San Román se organizaron unas partidas de tuta muy divertidas y parece, que al menos cuando llegue el buen tiempo, se pueda jugar un poco.
A finales de agosto, cuando empezaba a salir el norte, de vez en cuando solíamos asar en la hoguera algunas patatas, realmente sabrosas, acompañadas de “como decía siempre Anselmo” de un porroncillo de claretillo Ojogallo. Que tertulias cuanto aprendí en ellas y los ratos que pasaban “navajeando” la madera haciendo yugos y toda clase de aperos en miniatura. A este respecto recordar que el primero al que vi hacer yugos fue a Vicente, todo un artista.